Amanece que no es poco.
Dir: José Luis Cuerda.
(1989)
Teodoro, un ingeniero español que es profesor en la Universidad de
Oklahoma, regresa a España para disfrutar de un año sabático. Al llegar,
se entera de que su padre ha matado a su madre y, para compensarlo de
la pérdida, le ha comprado una moto con sidecar para viajar juntos. Así
es como llegan a un remoto pueblo de montaña que parece desierto; lo que
ocurre es que todos los vecinos están en la iglesia, porque la misa es
un auténtico espectáculo. Padre e hijo asisten a las elecciones que se
celebran cada año para designar alcalde, cura, maestro y puta. Además,
al pueblo ha llegado un grupo de estudiantes de una universidad
norteamericana, unos meteorólogos belgas, un grupo de disidentes de los
Coros del Ejército Ruso e incluso invasores camuflados de un pueblo
cercano.

